Hay ocasiones en que una entrevista deja de ser solamente un ejercicio periodístico para convertirse en parte del debate público.
Eso ocurrió con la conversación que sostuve con Carlos Rentería sobre la intención del Ayuntamiento de Querétaro de vender 14 predios municipales.Desde que inició la entrevista quedó claro que no estaba frente a una opinión improvisada.
Carlos Rentería domina el derecho administrativo y el funcionamiento de los gobiernos municipales. Cada respuesta estaba sustentada en la legislación, en los procedimientos y en las posibles consecuencias jurídicas de una decisión que, hasta ese momento, parecía avanzar sin mayor resistencia.
Más que emitir juicios políticos, fue construyendo un análisis legal. Explicó el origen de esos terrenos, recordando que forman parte del patrimonio público porque fueron entregados por desarrolladores inmobiliarios para destinarlos a áreas verdes y equipamiento urbano.
Habló de la figura de la desincorporación y del requisito de que la Legislatura autorice un procedimiento de esa naturaleza antes de que los inmuebles puedan venderse.Mientras avanzaba la entrevista, la discusión dejó de ser si vender o no vender los predios.
La verdadera pregunta pasó a ser si el procedimiento aprobado por el Cabildo cumplía con la ley.Uno de los momentos más reveladores fue cuando explicó las posibles responsabilidades administrativas que podrían enfrentar los integrantes del Ayuntamiento si el acuerdo resultaba contrario al marco jurídico vigente.
No era una advertencia lanzada al aire; describía los mecanismos legales, las obligaciones de los servidores públicos y la posibilidad de corregir el acto antes de generar un daño patrimonial.También cuestionó el destino que tendrían los recursos obtenidos por la venta. Destinar patrimonio de los queretanos, originalmente concebido para espacios públicos y servicios comunitarios, a cubrir gasto corriente representaba, desde su perspectiva, un cambio profundo en el sentido para el que esos bienes fueron entregados al municipio.
La entrevista generó un intenso intercambio de opiniones. Horas después comenzaron a multiplicarse las reacciones de ciudadanos, especialistas y actores políticos. .
Al día siguiente ocurrió un hecho que modificó por completo el escenario: el presidente municipal anunció la cancelación del proceso de subasta de los 14 predios mientras se revisaban los cuestionamientos legales.
La coincidencia temporal convirtió aquella entrevista en una referencia obligada dentro de una discusión que pasó de los pasillos del Cabildo al centro del debate público.
Como periodista, pocas satisfacciones son comparables con abrir espacios para que los argumentos técnicos lleguen a la ciudadanía.
En este caso, Carlos Rentería demostró un profundo conocimiento del marco legal y explicó, con claridad y sin estridencias, los riesgos que implicaba la decisión del Ayuntamiento.
Más allá de las posiciones políticas, aquella conversación evidenció el valor que tiene el periodismo cuando consigue colocar la información, el análisis y el derecho en el centro de las decisiones públicas.
